Y convertí en magma tus palabras
cada segundo era consumido en el aire
cada filamento afinado al son de tus pasos
alejándose
a le ján do se
a l e j á n d o s e
rojo rubí
rosa purpura
azul cielo
café negro
nada nos pertenece realmente
nada de lo que se nombra es propio
nada pertenece al objeto
nada
na da
n a d a
_ _ _ _
Son tus pálpitos el sonido de los árboles en otoño
quebrándose en la sombra inefable,
en el frío inmensurable de la nieve de tu alma
es irónico que seas el equilibrio antártico
a lo que provocas en incendiables seres.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario